El viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, analizó ayer que es “irracional” hacer más aperturas” de actividades, pidió hacer “un esfuerzo para bajar la cantidad de casos” de coronavirus y advirtió sobre el cansancio que padecen los trabajadores hospitalarios.
El funcionario planteó que si bien en el territorio bonaerense “hay camas” se está “al 150% de la capacidad de trabajo habitual”- “Los trabajadores de la salud están cansados y además sienten que están solos porque la política y los medios dicen que esto ya pasó”, analizó Kreplak, y subrayó el “tremendo esfuerzo” que desarrollan los médicos y enfermeros “que ya no pueden más, que se enferman y se estresan”.
En ese marco, consideró que “resulta irracional hacer más aperturas” y apuntó que “si la situación de casos no está mejorando, no podemos hacer cosas como si estuviera mejorando”.
Consultado sobre aperturas de actividades sostuvo que “el AMBA es una unidad sanitaria” y que, por ende, “hay que trabajar en conjunto”, aunque sugirió que, frente a la situación actual, “podría ser pertinente cerrar más”.
“En la provincia tenemos suficientes trabajadores de salud pero con un fuerte desgaste”, señaló Kreplak, quien pidió a la población “hacer un esfuerzo para bajar la cantidad de casos” de coronavirus.
Kreplak expresó que la Provincia recibe “planteos de los médicos y trabajadores de salud”, y dijo comprender esos reclamos porque “la dirigencia política y comunicacional no puede decir que pasó la pandemia y no escucharlos”.
Por su parte, el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan, “duele y molesta mucho que la gente no tome conciencia” debido a que “los médicos no dan más” y pidió a la población “que piense que ellos o sus seres queridos van a necesitar de esos médicos a los que hoy se somete a un trabajo extenuante”.
“La mayor parte de la sociedad argentina está teniendo una conducta ejemplar. Es una minoría la que no respeta e incita a otros a hacerlo”, reflexionó y pidió “un sacrificio extra” en el marco de una “guerra mundial contra un virus”.
En ese marco, sostuvo que “el año que viene habrá vacuna y terminará esta pesadilla. Por ahora nos queda apelar a la responsabilidad de la ciudadanía”.










